martes, 25 de marzo de 2014

Santa Marta se viste a la moda

El Centro cada día evolucionando

Santa Marta se viste a la moda

Por: Laura Lascano

Cada día el Centro de Santa Marta crece favorablemente, aunque con sus inseguridades esta ciudad se está cotizando por los buenos lugares que hay para comprar ropa, zapatos y hasta ropa interior.

Esta mañana llegue al salón de clase, con la incertidumbre de saber qué haríamos para nuestro parcial de primer corte de taller de comunicación, el profesor Carlos Blanco nos manda a la calle específicamente al Centro, que de allá tendríamos que sacar esta descripción.

El gran susto

Nos dividimos en grupo para salir a hacer nuestras entrevistas, estábamos en la esquina de la universidad pensando para dónde ir, una compañera iba distraída delante de nosotros con su celular, y justo ahí, en ese preciso momento, en tan solo un segundo, pasa un moto-taxista y le quita el celular de la mano, parece que no alcanzó a cogerlo bien y de la velocidad que iba se le cayó, quedando así el aparato en el piso, todo abierto. Todos quedamos en shock, fríos y pálidos, sin poder decirle nada al atracador. Al cabo de los minutos ayudamos a nuestra compañera a recoger su celular.

Seguimos nuestra ruta con los nervios al 100 por ciento y para ocultar el susto que habíamos pasado nos reíamos y contábamos anécdotas mientras caminábamos de las experiencias traumáticas que hemos vivido con los atracadores de la ciudad.

Llegamos al Centro y empezó nuestro recorrido, y nos dimos cuenta que hay muchos lugares nuevos, que no solo tendremos que llegar hasta el Buenavista para poder conseguir ropa buena y de marca.

Seguimos caminando y de lo único que hablábamos era de la gran variedad que hay en la Quinta para comprar artículos, tales como ropa, zapatos, ropa interior, bisutería, esmaltes de uñas, cd de música y de películas, en fin, de todo. Hay lugares de “alta gama” para comprar ropa como Ibis, Passareli; y así también hay para personas con menos capital, como Expomoda, D´moda y también 10.000 y punto. Por fin hay lugares nuevos y buenos de ropa interior como está Diane y Geordi y el Paraíso de la panty.

Nos detuvimos para hacer la evidencia, la maravillosa foto que teníamos que mostrarle al profesor, nos miramos las caras como para saber quién prestaba su celular para tomar la foto y nuestra compañera María Carolina se ofreció y con el de ella la captamos, nos hizo el favor de tomarnos la foto un vendedor en un almacén de joyería.

Los deliciosos jugos

Pasamos por uno de mis lugares favoritos, al que siempre llego cuando voy al Centro, en la 16 con 22 se encuentran los vendedores de jugo, que se pelean por los clientes. Llegué donde el señor Alejandro Castro, hace los mejores jugos que he probado, claro, después de los de mi mamá. Mientras me hacía un delicioso jugo de Milo, me contaba que lleva 10 años en ese puesto, que al principio tenía muchos problemas por la policía, hasta que por fin le legalizaron ese lugar para su carrito de jugos. Tiene 55 años, con dos hijos y una esposa a la que ama desde hace 25 años. Me cuenta que muchas veces la venta es dura, principalmente los días de semana, aunque se le llena el puesto en las horas pico cuando las personas salen de su trabajo y se refrescan con un exquisito jugo.


Me despedí de él y emprendimos camino de nuevo para la universidad, pasamos por una tienda y a una compañera se le antojó tomarnos algo, todos estuvimos de acuerdo y entramos a tomarnos una Coca-Cola para refrescarnos un poco, mientras escuchábamos una canción que no sé de quién es, pero la verdad no me gustaba. Nos distrajimos tanto  que el tiempo se nos pasó y nos levantamos y caminamos un poco más rápido, tanto así que mi compañera Shayre se alcanzó a tropezar con una bicicleta y Eva también con una moto que estaba ahí parqueada, casi se lleva por delante el espejo, nos reímos mucho, sin darnos cuenta llegamos a la universidad, y al cruzar la esquina de nuestro susto nos miramos las caras y juntos atravesamos la calle.

Los almacenes que imperan en el ambiente comercial

La zona más frecuentada de la ciudad y teñida con moda.

Los almacenes que imperan en el ambiente comercial

Por: Sergio Pérez Madero

Santa Marta una ciudad con excelentes dotes turísticos y junto al agradable ambiente samario hacen que la urbe sea un atractivo para los turistas y atrape a los nativos para enamorarse cada vez más de esta.

Eran las ocho y cuarto de la mañana, el sol estaba en lo más alto del cielo y el calor que emanaba de él era muy intenso, pero no fue obstáculo para salir y buscar un paisaje descriptivo del centro de la ciudad.

Al salir de la “U”

Cuando salíamos de la Universidad fueron pocos los segundos en que una compañera sacó su teléfono celular para revisar los mensajes y rápidamente un mototaxista se lo arrebata de sus manos.

Fue en ese instante cuando todos quedamos en shock y guardamos nuestros celulares. Por fortuna el celular se le resbaló de las manos al ladrón, así seguimos caminando con muchos nervios.

Al seguir la caminata junto a mis compañeras de clases, por cada esquina que pasábamos muchos de los hombres sentados en las esquinas les silbaban con la expectativa de que voltearan sus dulces miradas y dijeran por lo menos alguna palabra que les permitiera saber si hubo agrado por los silbidos.

En el momento que llegamos al centro eran muchos los almacenes que rodeaban nuestra vista y adornaban el centro de la ciudad con moda, y demás puestos comerciales como farmacias y bancos.

Entrevista con los vendedores

Al iniciar el recorrido por la Quinta, con el fin de un análisis descriptivo, era un sin número de almacenes de moda y el primero fue Fashion Shick, en el cual se venden bisutería para damas.

Al ingresar ahí quien nos atendió fue Adriana Pinedo, y nos dijo “este almacén tiene tiempo de estar aquí porque a los clientes les gusta nuestros productos, no solo por la comodidad de los precios sino la calidad del mismo”.

Seguimos caminando para inspeccionar más y mejor el paisaje, además seguían muchos almacenes. Nos topamos con Calzado Spring Step. Al ingresar, nos atendió María Isabel Manjarrez que se encontraba en horas de trabajo dentro del almacén; le preguntamos por qué los clientes tienen preferencia por comprar aquí y no en otro lugar, a lo que respondió que “la comodidad de nuestros calzados y la versatilidad de los mismos los hacen mucho más duraderos”.

Continuamos hasta llegar a la calle 10, donde encontramos una tienda que nos llamó mucho la atención por su nombre tan cómico: ‘El Paraíso de la Panty’. Allí entrevistamos a la cajera, Sonia Rueda.

Le preguntamos por qué escogieron ese nombre tan gracioso y respondió que “lo diferente marca la diferencia y en nuestro caso decidimos este nombre porque es algo que visualmente llama la atención del cliente”.

Del mismo modo seguimos preguntando acerca del negocio y de cuánto tiempo llevaban ahí. Es de admirar cómo un grupo de personas que se proponen un objetivo lo logran en tan poco tiempo. Fue la meta de Rueda y sus colegas para llevar a cabo un proyecto de negocios que les permitiera ingresos de forma segura.

En ese vaivén de preguntas y respuestas era como un juego de pin-pon; le preguntábamos sobre sus anécdotas o experiencias que nutrían el negocio para una mejor calidad de producto y servicio.

Luego de terminar nuestro recorrido nos reunimos con el resto de compañeros para emprender el regreso a la Universidad Sergio Arboleda. En medio de la caminata nos vimos sorprendidos por el avance que ha tenido el centro de Santa Marta con las múltiples construcciones nuevas que adornan estéticamente a una de las arterias principales de la ciudad.

De regreso al alma mater, comenté a mis compañeros que debíamos parar y refrescar nuestros cuerpos con una bebida con una fría gaseosa, y así hicimos. Fuimos a una tienda y las compramos; mientras la tomábamos compartíamos experiencias de nuestro pasado mientras sonaba una canción del Binomio de Oro.


Durante el camino de regreso charlábamos y nos reíamos con diferentes chistes. Luego de toda esta aventura por el centro debíamos llegar para escribir todo el paisaje que experimentamos. Así que nació este texto descriptivo, que a forma de crónica, revive las horas que pasamos admirando el centro de nuestra ciudad.

El verdadero significado de los disfraces de carnaval

El verdadero significado de los disfraces de carnaval
Por: Ana Latorre

El carnaval es la fiesta más importante de la Región Caribe,  llena de alegría, tradición, historia y disfraces coloridos. Esto es gracias a las personas que pasan noches sin dormir  para que los espectadores de  los diferentes eventos de estas fiestas tengan el gusto de ver hermosos vestuarios llenos de lentejuelas, plumas y mucho brillo.                                    

Comprar o alquilar algunos de estos disfraces es costoso, debido a las telas que son utilizadas para confeccionarlo, así mismo las lentejuelas, plumas, aplicaciones, tocados y accesorios que son utilizados para hacer aún más hermosos los vestuarios de las distintas danzas que caracteriza al carnaval.  

Ruby Peña, diseñadora de vestidos de carnaval afirma que “hoy somos testigos que los disfraces no son los mismo que en la época de nuestros abuelos, actualmente se caracterizan por ser de fantasía, mas no de tradición, lo que ha causado la pérdida de nuestro folclore. Así mismo no tenemos sentido de pertenencia por nuestras raíces culturales,  debido que son muy pocos los niños que tiene conocimiento del significado de los vestuarios de las danzas de carnaval, de igual forma tampoco saben el esfuerzo de las personas que realizan estos vestidos”.                                                           

Aún no se ha perdido del todo la costumbre de usar disfraces tradicionales, a decir verdad, fueron las reinas, reyes infantiles y Rey Momo del carnaval los que impusieron la moda de usar vestidos característicos de la fiesta llenos de brillo.

Rafael Vanegas Mejía conocido como “El Corpas”, quien fue el primer rey momo del barrio Pescaíto, en el marco de los carnavales del año 2007, tiene seis disfraces alegóricos a las fiestas diseñados y confeccionados por Roger Roy.                                                                        

Rafael Vanegas Mejía afirma que “como buen carnavalero los disfraces le dan vida, popularidad, reconocimiento, debido a que no son iguales a los vestuarios tradicionales estos son diferentes, son de fantasía”.                     

Así mismo, hay diseñadoras que solo se dedican a confeccionar los vestuarios de los niños, como es el caso de la propietaria del Almacén Casa Glamel, quien ha diseñado muy pocos disfraces de fantasía carnavaleara, los cuales los vende o alquila para actividades lúdicas de los colegios privados de la ciudad.                                                                       

Dejando de lado los disfraces de fantasía del carnaval, también están los tradicionales, los que sin lentejuelas, aplicaciones y tocados brillan con luz propia, puesto que ellos son los que identifican danzas folclóricas de la región Caribe, en estos vestuarios está nuestra verdadera identidad cultural.

Estos diseños no necesitan de un modelo exclusivo, pues es el mismo modelo del vestuario para una danza en específico, de igual forma tampoco para confeccionarlo se utilizan telas costosas ni de hilos especiales, por lo tanto  se puede adquirir por medio de un precio no tan alto.                             

Este es el trabajo de muchas mujeres, confeccionar los disfraces tradicionales y así venderlos o alquilarlos, como es el caso de Nicolasa Charris de la Rosa, una mujer de voz apagada, pero de una alegría incomparable. Su rostro está lleno de arrugas adornadas por su hermosa sonrisa, es propietaria del almacén Nico, donde alquila todo tipo de disfraces de carnaval.

Tiene un sin número de disfraces, para todo tipo de persona, hombres, mujeres, niños, altos, bajos, delgados, gordos, así mismo  para todas las ocasión, a un precio accesible, aproximadamente el alquiler de los vestuarios está entre veinticinco mil pesos y treinta mil pesos.                       

A decir verdad, cada disfraz está evaluado aproximadamente entre sesenta a noventa mil pesos debido a su confección, telas y diseño, de igual forma, en la época de carnavales, constantemente  Nicolasa compra disfraces nuevos, puesto que cada año son más las personas que van a su negocios a alquilar vestuarios de danza tradicional.                        


Tiene quince años de estar trabajando en este negocio, labora con su hija que es sorda-muda y su único nieto. En su juventud se ganó la vida siendo aseadora de oficinas, así mismo es una más de las colombianas que espera con muchas ansias tener la posibilidad de contar con una pensión.

“Son negocios legales, con todos los permisos”: Erika Martínez

Vendedores “ambulantes de la Quinta”.

“Son negocios legales, con todos los permisos”: Erika Martínez

Por: Ana Succar

Puestos  de tradición y heredables de familias o amigos a los que la población más quiere, porque simplemente saben atender con amabilidad.

Mientras Erika Martínez lava su puesto de jugos a las 8:30 de la mañana, pues tiene un tiempo con pocos clientes afirma, “es como estar en la casa de uno, no se puede hacer la comida con la cocina sucia, a mí me gusta tener todo limpiecito porque eso es lo que le gusta a mis clientes y a mí.  Es que a ninguno le gusta que cuando les sirva su jugo este haciendo esto y votando el agua”.

En toda “la Quinta” desde hace ocho años Erika se dedica a la venta de jugos, negocio que le dejó una gran amiga cuando se fue de la ciudad. Día tras día se esfuerza no solo por hacer estas delicias  caseras, también  es carismática y sencilla por naturaleza, de las mayores cualidades que hacen sentir a sus clientes bien atendidos  y sea ella la primera opción al momento de desayunar.

Mientras recibía su tinto diario de otro vendedor Erika comentó, “yo he tenido clientes de todas partes, hay unos que son fijos desde que estoy acá, otros que son extranjeros y se quedan hablando mientras tanto. Me acuerdo mucho de una colombiana que vive en Australia, cada vez que viene me visita y me hace la compra”.

Así sostienen sus hogares los que trabajan en la Quinta

Vendiendo jugos, en  un puesto pequeño, con canasto guindados llenos de maracuyá, níspero, zapote, mango, naranjas, entre otras frutas. Erika mantiene su hogar, un niño de siete años que está en el colegio y demanda mucho de ella  como también de dinero para poder cubrir todas las necesidades o situaciones que se presenten, por esto, desde temprano, a las 7 a.m. que deja a su hijo estudiando hasta las 6 p.m., cuando haya vendido casi todo o todo, termina su día dedicándoselo a su niño. 

El problema de la Quinta y sus vendedores ambulantes, es un tema de mucha controversia en Santa Marta, pues se intenta recuperar el centro histórico de la ciudad y muchos piensan que acabar con estos negocios es lo más importante para el famoso “plan centro”. La carrera una es de las más importantes, desde siempre se ha caracterizado por el comercio de todo tipo, comida, ropa, droguerías y otros más.

“Acá tenemos mucho tiempo, mi amiga tenía unos 10 años, y fue heredado de su mamá cundo ya no pudo trabajar más. La policía a veces nos pone problemas por unas cositas, pero nosotros somos legales y tenemos todos los permisos y los requisitos que nos piden”, aseguró Martínez.

Su negocio es legal como su mercancía

“María, cuídame acá pa’ responderle una pregunticas a las jóvenes”, grito Yeisón a su hermana, vestido de jeans cortos y franela dedico minutos valiosos de su tiempo para contarme como es su historia de trabajo.

Desde hace 7 años Yeisón heredó el negocio de su mamá, hoy en día le da lo suficiente para vivir bien con su esposa y pagar sus estudios de comunicación social y periodismo en la Corporación Unificada Nacional de Educación Superior, la CUN.

“Mi mamá me crió acá, todos los días venía con ella a trabajar, ya me conozco muy bien el negocio y a toda la gente. A mi me gusta lo que hago y lo disfruto, me parece que eso es lo más importante y por eso gracias a Dios me ha ido muy bien”, afirmó Borrey.

Otro de los conocidos negocios de la Quinta aparte de los jugos y comidas es la venta de mercancía importada como, cachuchas, zapatos, ropa, por mencionar uno de tantos.

Su negocio, grande para ser una carretilla, está repleto de gorras con todos los motivos y de todos los colores, debajo de estas, tapado con un plástico guarda las películas y cd de canciones de última temporada. 


 “Yo trabajo desde tempranito hasta las 6 de la tarde para irme a estudiar luego, ya voy en séptimo semestre, gracias a Dios puedo hacer mi horario y todos los he metido de noche porque si no, no podría trabajar. Toda mi mercancía es legal, así como mi negocio y tengo todos los papeles al día. Vendo gorras, películas y dependiendo la época del año lo que se necesite, también tengo mis clientes fijos que les distribuyo y en vacaciones me hago mi buena plática”, aseguró Yeisón Borrey.

“Mi trabajo se caracteriza por ser honrado y responsable con la autoridad”, Yeisón Borrey.

Reconocimiento dado por su impecable labor  

“Mi trabajo se caracteriza por ser honrado y responsable con la autoridad”, Yeisón Borrey.

Por: Camila Cantillo

Sin ningún tipo de problemas estos trabajadores buscan mejorar cada día más. 

Yeisón Andrés Borrey, un estudiante de Comunicación social y periodismo, apasionado por su carrera y trabajo de vendedor, sustenta el hogar que tiene con su esposa y sus estudios por medio de esto. Orgulloso de su notable y valioso trabajo, que ha venido conservando hace aproximadamente 7 años, con la ayuda de su hermano pequeño Maicol  Borrey.

Con tan ameno ambiente, rodeado de amigos y familia como los llama Yeisón, goza sus días vendiendo mercancía a personas de Santa Marta y también a personas a nivel nacional, que compran aquí para vender en otras ciudades, beneficiando y extendiendo su venta en las diferentes partes del país.

“Mi puesto de trabajo tiene todos los papeles en regla”, afirma Yeisón con autoridad, porque para él es muy importante tener un trabajo legal y responsable sin ningún tipo de problemas con la autoridad de Santa Marta, ni tampoco con sus compañeros de toda la calle. Aunque no es muy aceptado por estos trabajadores  persistentes, muchas veces tienen problemas ocultos que arriesgan su sustento diario, pero como muchos luchan por mantener su labor y siempre llegar a sus casas con dinero para sus familias y con la satisfacción de ser honrados y honestos con su trabajo. 

A pesar de su apretado horario de trabajo y estudio, Borrey, logra dedicarle tiempo tanto a su trabajo como a sus estudios, organizando su horario de trabajo desde las 7 a.m., hasta las 6 p.m., y sus estudios los tiene en la noche al salir de su labor de vendedor, para que así no se le crucen y pueda distribuir su tiempo sin ningún problema.

Erika Martínez una vendedora de jugos feliz con su trabajo

Reconocida por toda la Quinta con diez por sus marcados y deliciosos jugos naturales, ubicada en un puesto muy favorable y beneficioso para ella, donde sus clientes gozan de sus creativos y ricos jugos. Sus clientes tienen una muy buena referencia acerca de ella y su punto de trabajo porque además de hacer buenos jugos, su puesto es muy limpio y ordenado, como pocos de los que hay por toda esta avenida.

Esta noble vendedora y luchadora ha sacado adelante su hogar y su hijo de 11 años, cubriendo todas las necesidades diarias de su pequeña y de ella, que a pesar de no haber tenido apoyo de su pareja, nunca dejó de lado sus proyectos de vida y la gran alegría que cautiva a todos sus clientes cuando les ofrece estos deliciosos jugos.

Cumpliendo las medidas y permisos requeridos para tener un buen sitio de trabajo, Erika no se queja de cómo ha mantenido honrado y limpio de deudas con la autoridad su trabajo, el cual hace 8 años su mejor amiga le dejó el negocio antes de irse de la ciudad, y desde ese entonces ha obtenido muy buenas ganancias, por sus clientes que siempre se mantienen consumiendo de sus productos. Mientras la señora Martínez hacía su tarea diaria de hacer jugos y venderlos, comentó que ha tenido clientes de muchas partes. Además de ya tener clientes fijos radicados en Santa Marta, tiene muchos clientes de otras partes del mundo que siempre frecuentan su puesto de jugos, como una pareja colombiana que vive en Australia, la cual se mantienen viajando y siempre que llegan a Santa Marta regresan a donde Erika para saciarse con los diferentes jugos que les ofrece ella.


Aunque se siente feliz y agradecida por este trabajo que con la ayuda de su amiga ha conservado, ella lucha por un mejor sustento para su hijo y su familia, mejorar cada día y salir adelante a pesar de tantos obstáculos que se le presentan diariamente. 

Samario: ¿Qué pasa con el transporte público?

Una problemática que absorbe a todos

Samario: ¿Qué pasa con el transporte público?

Por: Daisy Acuña Puerta

Calidad y responsabilidad son los ejes centrales en la propuesta para mejorar el sistema de tránsito en la ciudad.

El transporte público en la ciudad de Santa Marta ha ido en contra del progreso y desarrollo turístico, comercial e industrial que ha tenido la ciudad en los últimos 10 años; construcción de centros comerciales, expansión de barrios y conjuntos residenciales que muestran la apuesta financiera que impera en la Perla del Caribe.

Sin embargo, el sistema de transporte aún no ha llegado a su etapa de ilustración y perfección para estar acorde con una ciudad que apuesta al desarrollo diario. Las busetas están en condiciones deplorables: sillas y cojines dañados, piezas oxidadas y las dudosas o mejor dicho, las invisibles salidas de emergencia en caso de un choque o colisión.  

De hecho, el artículo 31 del Código de Tránsito de Colombia exige que todo vehículo de transporte, colectivo de pasajeros debe tener, como mínimo, una salida de emergencia. Y esto, con tristeza, no se ve en muchos de los autobuses de la samaria, lo que refleja el desinterés por la seguridad y el bienestar del pasajero.

Otro problema que se suma a este deficiente servicio es el estado de las vías; llenas de huecos que sumado a la intolerancia de los conductores (‘guerra del centavo’) manejan a una gran velocidad lo que puede ocasionar un accidente o  hacen que los pasajeros salten como si estuvieran en un parque de atracciones.

Los días sin moto también han permitido corroborar lo ineficiente e incapaz que resulta este sistema en la ciudad. Durante esos días los buses colapsan; los abusivos y descarados choferes recogen cuanto pasajero se les cruza sin importar qué tan peligrosa pueda ser la situación. De hecho, es el momento en el que la persona que ‘disfruta cómodamente’ de su asiento se convierte en la silla de otro pasajero.

Por tales motivos, el hecho de aumentar la tarifa del pasaje en julio de 2013 fue tomado, por algunos como un insulto, pues la mala calidad del sistema no apremia para tomar esa decisión. Sin embargo, entre los aspectos que se analizaron para dicha sentencia fueron el aumento en aceites, combustibles y llantas de los vehículos, así como el mantenimiento del parque automotor público.

Alcaldía y su compromiso con el transporte

El 7 de mayo de 2013 el alcalde de Santa Marta, Carlos Caicedo Omar, se apropió del Sistema Estratégico de Transporte Público (SETP) y convenció al Gobierno Nacional para que le aportara los recursos que le dieran vida al proyecto.

“¡Salvamos el SETP!... Logramos la aprobación de 10 mil 500 millones de pesos de regalías directas, que nos permiten recibir de parte de la Nación otros 36 mil millones de pesos, es decir, que serán 46.500 millones para iniciar esta importante obra para el futuro de la ciudad” fueron las palabras del alcalde Caicedo.

En octubre del mismo año, la Alcaldía Distrital socializó una nueva apuesta para mejorar la movilidad de la ciudad: diez modelos de transporte público fueron exhibidos en el parqueadero de la Sociedad Portuaria para ser evaluados por la Administración Distrital.

Caicedo Omar afirma que las iniciativas de su gobierno pretenden ser un instrumento de equidad y así beneficiar a las mayorías; “Por lo general, tenemos que las clases menos favorecidas son las que viven en lugares más apartados del centro. Los usuarios de transporte colectivo urbano, en su mayoría, son de estrato 1, 2 y 3. Los otros sectores más pudientes, tienen su movilidad asegurada ya que tienen vehículos propios”.

Una vez más, el mandatario expone su compromiso para implementar un sistema sostenible de transporte, mejorando no solo la cobertura sino la calidad del servicio, lo que beneficiará a todos los habitantes, en especial, a los más vulnerables de la sociedad.

La tecnología siempre será una pieza clave para el avance en los diferentes aspectos del ser humano. En este caso, la reorganización del servicio se realizará a través del cumplimiento de las rutas autorizadas, una herramienta satelital para el control de flota en los vehículos.

Cabe resaltar que entre las ventajas de la nueva estructura del STEP se encuentra la tecnificación del recaudo para eliminar la guerra del centavo, la profesionalización de los conductores y la integración del transporte colectivo con el transporte turístico como la bicicleta o lo que se denomina ciclo-turismo. (Fuente: http://www.rcnradio.com/noticias/nuevos-modelos-de-transporte-publico-para-santa-marta-82880)

La propuesta ‘pinta’ bien por lo que hay esperar que la buena fe y la responsabilidad de todos los actores se vea reflejado en un sistema de transporte digno de una ciudad reconocida, no solo a nivel nacional sino también, de forma internacional y más en la situación en que se encuentra: sede de los próximos Juegos Bolivarianos.

Sería injusto culpar de todo a los dirigentes y conductores sobre el estado de los buses. Los samarios también juegan un papel fundamental en el desarrollo de su propia ciudad, la falta de cultura de muchos de ellos han permitido que los vehículos de transporte público tengan una mala imagen no solo con el ciudadano sino también, con el turista. Por ejemplo, anuncios obscenos en los asientos; basuras.


Por lo que, no es solo dar un llamado de atención a los políticos y líderes que velan por los intereses y beneficios de toda una población, sino para que los ciudadanos (samarios o extranjeros) cuiden y valoren lo que tienen en sus manos, es decir, se cultive y propague el sentido de pertenencia.  

Santa Marta con aroma a café

Cosechas producidas en la Sierra Nevada

Santa Marta con aroma a café

Por: Elaine Camargo Diazgranados

Nuestra tierra también da frutos exquisitos, y ofrece como resultado una bebida única y original, distinguida en todo el mundo

Santa Marta es conocida a nivel nacional e internacional por ser una cuna de turismo, cultura e historia. Pero muy poco se habla de esa riqueza de sus tierras frías, en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta. El café que emana de sus suelos tiene características particulares, que le permiten distinguirlo en cualquier lugar del mundo.

Colombia  cuenta con territorios propicios para la producción de frutos únicos y exóticos. El Eje Cafetero, comprendido entre los departamentos de Quindío, Risaralda y Caldas, es un gran conjunto, donde no solo se disfruta de él, sino que también es un destino turístico reconocido.

Pero es notable que no se le dé tanto énfasis al que se produce en Magdalena. Son muchas las conclusiones que se pueden sacar al respecto, pero sin duda, este producto tiene propiedades iguales o mejores que lo podrían hacerse merecedor del liderazgo a nivel nacional.

Del origen y las propiedades del café

De las semillas tostadas y molidas del fruto procedente de la planta cafeto o coffea, proceden diversos alimentos, el más conocido es en su presentación líquida y caliente, y en forma de postres, helados, malteadas, entre otras. El cultivo y la comercialización de café representan en Colombia una gran arteria en la economía nacional, con proyección internacional. 

A nivel mundial, es popular su producción en países como en Brasil, Paraguay, Ecuador, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, India y Kenya. Esta planta es propia de zonas de selvas tropicales.

De su historia se conocen algunos datos generales, que afirman su origen alrededor del siglo IX en el país de Etiopía, en ese momento Abisinia, en el continente africano. Sus primeros usos, al parecer, fueron utilizados por antiguas tribus primitivas, con el fin de no sentir sueño para evitar ataques por parte de otros grupos; este se hacía a través del consumo de sus sustancias sin algún proceso. Sin embargo, es poco exacto conocer a partir de cuándo fue utilizado como una bebida.

De su conformación etimológica hay opiniones divididas, que argumentan que proviene del vocablo turco “kahvé”, que significa vino. De igual forma, se relaciona con la palabra Kaffa, el nombre de una provincia etíope del sur; esta podría ser la más acertada teniendo en cuenta su procedencia.

Se distinguen principalmente dos variedades: Arábiga y Robusta. La primera, propia de nosotros, tiene como características estar ubicada en algunos lugares de América, son de más calidad, sensibles al calor y a la humedad, suave sabor y aromas florales. La segunda, se encuentra en África, Asia y Brasil, es mucho más resistente, en la taza es menos aromático, más áspero y fuerte, con mayor grado de cafeína.

“Es una de las bebidas sin alcohol más socializadoras en muchos países” (Wikipedia). Está compuesto por más de 1.000 sustancias químicas distintas, entre las que cabe destacar a la cafeína. Resulta interesante el contenido del libro Café y estilo saludable, editado por Edimsa:
La cafeína ó 1,3,7- trimeltilxantina es la substancia psicoactiva más consumida en el mundo. Según su definición química, pertenece a la familia de los  alcaloides. Este alcaloide actúa como estimulante del sistema nervioso central, favoreciendo la vigilia y la resistencia al cansancio, y del corazón, provocando vasoconstricción. Se encuentra de forma natural y en menor cantidad en otros productos como el té, el cacao o el chocolate, e incluso se puede añadir a determinados refrescos. Bebidas estimulantes y fármacos pueden contener cantidades notables de cafeína. (Edimsa)

Es normal ver en los medios audiovisuales, incluso en nuestra vida diaria, tratar a esta bebida como un ayudante de energía en largas jornadas de estudio o labor. Es probable que se deba a las características anteriores, debido a que contiene sustancias que actúan en nuestro organismo poniéndonos alerta. Más de 3 o cuatro tazas del mismo podrían hacer sentir dichos efectos en mayor proporción, incluso reflejándose de manera negativa, si se utiliza en exceso.

El auge del café en la Sierra Nevada de Santa Marta

Los frutos de café cultivados en nuestra Sierra provienen del exterior y no siempre tuvieron la misma acogida en el comercio en general. A partir del año de 1895 inició el mayor auge, como se afirma en archivos de la biblioteca del Banco de la República, que fueron a través de “(…) haciendas cafeteras, destacándose Cincinnati, Jirocasaca, La Victoria, Minca, Onaca, María Teresa y El Recuerdo, casi todas de empresas o familias extranjeras”. (Hoz, 1997)

A partir de la fecha anterior, se vivió un equilibrio en la producción y distribución, pero entre los años de 1922 y 1925 esta se disminuye. Luego de 1955 se vuelve a poner en marcha el aumento, excepto en la década de los años 80, donde presenta una caída del producto en la economía local, lo cual probablemente se debió a los efectos de la bonanza marimbera vivida entre esos años.

Por otro lado, se sabe que vinieron ciudadanos de diferentes partes del país, como Antioquia, Tolima y Caldas, caficultores huyendo de la guerra entre liberales y conservadores. Se instalaron y trabajaron en inmensas fincas cafeteras, como Cincinnati y La Victoria, que eran de extranjeros ingleses, que llegaron a La Sierra. Así se dio el inicio de la caficultura en nuestro departamento.

Según viejas leyendas de las zonas, en las noches los obreros sacaban semillas de estos lugares y fueron armando sus propias parcelas, y así colonizaron el territorio. Hoy en día, de esta generación son pocos, ahora están sus hijos o nietos, los que además quedaron al mando de las fincas. Esto produjo una mezcla interesante de cultura.

La Sierra Nevada de Santa Marta es una montaña gigantesca, que no tiene nada que ver con la cordillera de Los Andes.  Este producto tiene sus propias particularidades, como su suavidad, distinguido hasta en Japón. Cuando florece, la mata tiene agua continuamente, no pasa por sequías, dando un grano grande, pesado y de muy buen sabor. Además, hermosos paisajes, debido a que es un cultivo bajo sombra se presentan diversidades de especies.

Reconocimiento de la zona cafetera

La Sierra, en su imponencia universal, de variados colores y climas, cuenta con características reconocibles, dentro de una visión humana y profesional. La zona del Magdalena con producción de café comprende los municipios de Ciénaga, Aracataca, Fundación y el corregimiento de Minca. Por medio de estas poblaciones se tiene acceso a La Sierra, en donde se encuentran zonas dedicadas a la plantación, cosecha, recolección y  procesamiento del mismo.

Los pequeños pueblos cafeteros cuentan con poblaciones de no más de 5.000 personas. Están llenos de cultura e historia, pues la mayoría de ellos fueron antiguos asentamientos indígenas. Entre ellos encontramos  San Pedro de la Sierra, San Lorenzo, Palmor, entre otros.

A medida que se emprende el camino para llegar  a estos lugares, se puede notar el cambio de pisos térmicos, de cálido a frío; una de las maravillas de contar con la elevación nevada más alta en el mundo a pocos metros del mar Caribe.

Quizás estos sean algunos de los factores que permite que sea único, y a la vez un viaje mágico, con diversidad de flora y fauna en sus alrededores. Es posible disfrutar de flores exóticas y gran variedad de aves.

El área cafetera está comprendida por 20.000 hectáreas aproximadamente, distribuida en alrededor de 5.000 fincas. Con esto se ven beneficiadas familias, ya sea por ser dueños de estas tierras o personal encargado por los propietarios. Para las épocas de siembra y cosecha se necesitan alrededor de 10.000 personas en todo el departamento, lo cual ratifica a la manufactura del café como una de las principales en todo el Magdalena.

La siembra de café beneficia a la población aledaña, debido a que es una gran arteria de economía de la zona. De igual forma, el Estado les brinda el debido apoyo, para la producción y el mantenimiento del fruto y de sus territorios. Se les es girado cada mes un subsidio, a través de la ‘cédula cafetera’, además de servirles como identificación en el gremio a nivel nacional.

Según declaraciones del ingeniero agrónomo de la Federación de Cafeteros, José Torres, en La Sierra Nevada de Santa Marta se cultiva básicamente variedad Caturra, Típica, Castillo y Colombia. De las anteriores, son resistentes a la roya las dos últimas.

En estos momentos se está promoviendo entre los caficultores la siembra de Castillo. Aquí se cultiva bajo sombra, a  diferencia del eje cafetero, que es a plena exposición solar, debido a que nuestras condiciones climáticas no permite tener café a pleno sol porque, como sabemos, es evidente el intenso y prolongado verano, el cual va de diciembre a abril.

Por tal motivo, se necesitan árboles de sombrío. Cuando se quiere iniciar una nueva plantación, estos se utilizan de forma transitoria, con sembradíos de plátano y banano, y paralelo a ellos, el sombrío permanente, que en este caso serían de guamo, entre otros.

En el departamento del Magdalena, la altura óptima para sembrarlo va entre los 1.000 y 1.600 metros sobre el nivel del mar. La temperatura debe ser entre los 18 y 21 grados centígrados. Sin embargo, tenemos caficultura a 600 metros, a estos se le llama zona marginada, marginal alta y marginal baja. Aunque este no se recomienda, porque la calidad del cultivo será menor.

Se tiene una producción de 11 millones de kilos de café pergamino seco, esta producción se da en cuatro municipios cafeteros: Ciénaga, que es el principal productor, sigue Santa Marta, Aracataca y Fundación.

Café 100% original

Entre las particularidades del café de la Sierra Nevada encontramos una sola cosecha al año, extendida entre los meses de octubre a marzo. Además, es resistente a la roya en un alto porcentaje en comparación con las demás plantaciones del país. Produce el café orgánico con el sabor y la textura más suave de nuestras montañas.

Identificamos diferentes variedades en las cosechas de café, entre las cuales encontramos Caturra, Colombia y Típica. La densa vegetación de su territorio permite que se produzca una cosecha bajo sombra, posicionando al departamento del Magdalena como el primero en valor agregado.

Procesos

Inicialmente, se debe tener una semilla certificada, otorgada por la Cooperativa de Caficultores de la Costa, Caficosta. Puede ser comprada o de una vez se puede optar por una pequeña planta llamada ‘chapola’. Si es el caso de la simiente, se coloca en un germinador construido en madera o guadua, con arena lavada de río. El mismo grano suministra el alimento para que se desarrolle.

A los 60 días se obtiene la mata, para ser posteriormente sembrada en un vivero o en bolsas, llenas de tierra fértil y materia orgánica; lo anterior durará alrededor de 6 meses, tiempo en el cual se le da el manejo adecuado para que crezcan con suficiente vigor. A estas etapas se les llaman germinador y almácigo, y son las más críticas y de cuidado para que se puedan obtener cafetales exitosos.

Luego, se presentarán unos colinos de café. Se llevan al lote, se hace la regulación de sombra y lista de bloques. De igual forma, se hace el trazado y la siembra del mismo. Entre las plantas se implementan distancias de un metro. Lo ideal es que no sean más de 5.000 por hectáreas. Al mes se le da la primera dosis de fertilización. Se les hacen limpiezas, para evitar malezas, y los respectivos controles contra las plagas. Los cambios climáticos también repercuten en la aparición de nuevas enfermedades. Se planea sembrar tipo castilla, debido a que es resistente a la roya del café.

A los dos años y medio, se debe presentar una plantación vigorosa, de buen color y brillo. Sigue la etapa de producción. Se necesita otro tipo de fertilización.  Siguiente, la recolección de frutos maduros, esto tiene mucho que ver con la calidad. No se pueden coger inmaduros o verdes ni tampoco sobremaduros. Lo correcto es que sean rojos, ya los caficultores saben distinguir el punto indicado.

Después de la recolección, se traslada a un sitio que se conoce como beneficiadero, en donde encontramos la despulpadora, que es una máquina donde se echa el café maduro, retira la cascara hasta que quede pelado. En ese momento se presenta el ‘café en baba’, es decir, la almendra tiene alrededor un mucilago similar al de los mamones. La pulpa pasa por un procesador donde luego se descompone en materia orgánica utilizada en la fertilización.

El ‘grano en baba’ se pasa a unos tanques de fermentación natural. Por efecto de las bacterias propias, se obtiene listo para ser secado, y siguiente la cuarta etapa: el lavado. Después se deja en unos patios de secado, donde pierde humedad por efecto de los rayos solares. En este momento encontramos café seco de trilla, listo para ser empacado y vendido.

En las fincas cafeteras es posible identificar el lugar donde conviven las familias, como lo son pequeñas terrazas, sala, comedor, cocina, patio y baños. De igual forma, se encuentra un sector dedicado de manera exclusiva al tratamiento de las semillas del fruto.

Una gran terraza con alrededor de 20 metros de largo, con el fin de poner a secar y ventilar las semillas de café. Además, grandes máquinas para molerlas. Encontramos distintas cooperativas en la ciudad de Santa Marta, por ejemplo, Almacafé y Caficosta. Estas son las encargadas de recibir grandes cargas, y posterior a esto, empacarlas y distribuirlas a distintos destinos. Para la promoción y degustación de este producto, se tienen diferentes convenios con entidades del Estado, para que durante sus eventos sea repartido el café de la Sierra Nevada 100% orgánico.

En las cafeterías de Santa Marta

La Sierra Nevada lleva el nombre de la capital del Magdalena, y lo normal que cualquier persona del común espera es que en sus cafeterías principales y representativas utilicen el café que emana de sus tierras. Debido a que se busca tener la información correspondiente a los procesos de este, es interesante en esta ocasión abordar a cerca de la venta de café en nuestra ciudad.

Juan Valdés es un sitio común en nuestra urbe, ubicado en el centro, al lado de la emblemática alcaldía. Es normal ver a cualquier hora del día personas reunidas en sus mesas degustando de la deliciosa bebida, ya sea caliente, o acompañada de hielo granizado y demás ingredientes, como cremas, azúcar, arequipe, entre otros. Pero resulta irónico que aquí, con la característica mencionada antes, no dé a su cliente café de nuestros suelos.

Este establecimiento se abastece de la zona cafetera del centro del país, de departamentos como Cauca, Antioquia y Huila. El producto ofrecido tiene distintas selecciones: volcán, ideal para expreso; sombra, de textura fuerte; café del bosque tropical y café orgánico. Entonces, este lugar no podría posesionarse como uno de los principales exponentes del fruto representativo.

En contraste, un lugar ubicado en una esquina de la calle 13 con carrera Primera, se encuentra 100% café y frutas, una cafetería que da a sus clientes el delicioso sabor de nuestra Sierra.

El café que aquí se ofrece viene directamente de las fincas de la gran montaña nevada, de la región de Minca, en las veredas de La Tagua y El Campano. Como bien sabemos, la característica especial de este es que es suave y con un aroma especial, que se puede sentir al entrar en este punto. El fruto llega aquí en forma de granos, y en máquinas correspondientes son molidos para luego dar paso al líquido caliente. Aunque, también encontramos café tostado exprés, que no pasa por el proceso anterior.

Cabe destacar que en la Sierra Nevada de Santa Marta encontramos tres distintas especies para la preparación del café: suave, media y exprés. Cada una de ellas aporta textura, color y fuerza en el sabor del mismo ya preparado. Según declaraciones de Fanny Serrano, persona que atiende el establecimiento, los dueños de las fincas cafeteras prefieren ellos mismos hacer el proceso: siembra, cosecha y empaquetamiento del café, en lugar de enviarlos y venderlos a las cooperativas de la ciudad.

Gracias a la tecnología y a la facilidad de adquirir nuevos implementos, se ha suprimido el puente entre productores y vendedores. Cafeterías como estas, adquieren el café directamente de sus dueños, los cuales vienen en bolsas doradas o plateadas metalizadas, con la etiqueta que contiene un paisaje y el nombre de su finca.

El café de La Sierra como destino turístico


El turismo sería una alternativa importante para los caficultores, en ingresos y conservación. Ya algunos han iniciado en esto, y les ha ido muy bien. Las entidades territoriales deberían apoyar estos procesos, debido a que La Sierra obtiene muchas oportunidades en cuanto al turismo. Lo anterior bajo parámetros medioambientales.

Música, baile y diversión

Una característica de la “colombianidad”

Música, baile y diversión
Por: Elis Vizcaino

Tierra amable, llena de hermosos paisajes, cultura que hacen de Santa Marta un paraíso soñado es aquí donde se baila se vive y se goza.

Con velas encendidas y tambores que estremecen las caderas de una hermosa morena que baila al sonar de la caña, hacen de la cumbia un baile de pareja irresistible. Coqueteo, pasión, delicadeza, al ritmo del género musical que lleva el mismo nombre. De origen colombiano, este baile ha pasado por un gran proceso de transformación durante los últimos tres siglos.

En sus inicios era un baile de coqueteo que las parejas bailaban dentro de un círculo. Se bailaba principalmente entre las comunidades de ascendencia africana e indígena en la costa caribeña de Colombia.

Lo que empezó como un baile que servía como ritual para que el hombre hiciera su propuesta de amor a la mujer, se ha convertido hoy en un baile social y muy popular que se vive y se goza en todas partes del mundo.

En la cumbia tradicional las parejas que bailan forman un círculo, cada pareja se turna para bailar en el centro. El hombre le entrega a la mujer unas velas encendidas, baila alrededor de la mujer sin tocarla en ningún momento, coloca una de sus manos en la espalda y sostiene su sombrero con la otra mano.

La mujer baila de una manera elegante. Sostiene las velas con el brazo derecho y mueve su larga falda con el brazo izquierdo, sin hacer movimientos bruscos. El hombre se pone y se quita el sombrero, se quita el pañuelo rojo de su cuello y hace movimientos circulares en el aire, se dobla y baila alrededor de la mujer para llamar su atención. Este es un baile donde se ve mucha coquetería, picardía por parte de la mujer pero también se ve el respeto y la admiración que tiene el hombre hacia ella.

Este hermoso ritmo ha perdido un poco su popularidad debido a la aparición de nuevos géneros y ritmos musicales que han atrapado la atención los jóvenes samarios, en las instituciones educativas ya las jóvenes no muestran mucho interés por este tradicional baile, prefieren ritmos más movidos, con movimientos más bruscos como “La champeta urbana”, hip hop, dancehall, reggae, ritmos africanos y champeta. 

Estos son los ingredientes de la champeta urbana, también llamada “champú”, un nuevo subgénero musical que ya es un éxito en la costa.

Este es un fenómeno musical también denominado baile folclórico, es de origen autónomo y ha cogido mucha fuerza debido a que  es un baile distinto, muchos quieren aprender a bailar al son de la champeta, los pasos surgen de la improvisación de los bailarines y el ritmo de las canciones. La sensualidad y alegría de sus movimientos a algunos sonroja y a otros sorprende.

Es un tipo de música muy alegre, festiva con bailes eróticos y muy sensuales característicos de la cultura africana, que se disfruta en su máxima expresión por los picós, que exaltan sus letras a un nivel superior, contagia a todo el mundo de sabor, más allá de un ritmo es la expresión cultural de un pueblo, para muchos es un baile vulgar, de movimientos exagerados, pero se ha vuelto popular en todas las regiones de Colombia y esto se debe a la alegría que esta transmite, “en un principio la champeta era bailada por negros y esclavos, hoy hasta los blancos la sienten, la bailan y la viven”, afirma Álvaro Márquez, bailarín profesional.

La champeta ha estado delimitada por género y región,  hoy representa los valores de la sociedad costeña y no solo de sectores  populares  sino también de las élites quienes a través de esta  exponen sus manifestaciones  y estilos de vida  que los hacen únicos en el mundo.

Sin lugar a dudas es más que música, es más que sonidos, cantantes o bailes, representa  una cultura urbana que localiza un legado de los africanos la cual se ha adaptado y consolidado como propia de las regiones, quienes hacen esta expresión musical como manifestación autóctona de las zonas, que se enriquece con el paso del tiempo con los aportes y contribuciones de los nuevos exponentes llegando incluso a su expansión en un mundo globalizado.

Hoy por hoy se puede decir que estos ritmos modernos como la champeta de movimientos bruscos y exóticos, han desplazado un poco a ritmos tradicionales, de coqueteo, respeto, sensualidad como lo es la cumbia debido a la aparición de nuevos ritmos o tal vez al estilo de vida del mundo moderno, pero haciendo un análisis de estos tres ritmos o bailes populares como lo son: la cumbia, la champeta y el vallenato.

Se puede decir que el vallenato se encuentra vivo y nunca ha sido desplazado por otro ritmo, porque este siempre busca obtener más seguidores.


¿Y cómo logra esto? Adaptando un poco de los otros ritmos a su género musical, tanto así que el vallenato era llamado en el interior del país como música de costeños “corronchos” y hoy en día es un fenómeno musical que ha traspasado fronteras con su “Nueva Ola”, un movimiento que se debate entre lo musical y lo estrictamente comercial, que pretende ganar cada día más público tanto del país como del exterior incorporando caras jóvenes, algunos ritmos y otros instrumentos musicales.

La perla del Caribe, sede de los Juegos Bolivarianos

La esperanza está en el deporte

La perla del Caribe, sede de los Juegos Bolivarianos

Por: Laudy Pérez Leal

Con esfuerzo y dedicación se busca la consolidación de una cultura deportiva y turística.

Los Juegos Bolivarianos nacieron de la idea de concentrar deportistas de los países libertados por Simón Bolívar. Se realizan cada cuatro años y dependen de la Organización Deportiva Bolivariana (Odebo) que a su vez, es parte de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa), filial del Comité Olímpico Internacional.

Estos juegos son considerados como el inicio del ciclo olímpico que después de los juegos Odesur y de los Panamericanos remata en los juegos Olímpicos.

En 1936 representantes de Colombia en los juegos Olímpicos de Berlín, plantearon la idea de organizar unos juegos regionales que unieran deportivamente a los países bolivarianos; después de muchos esfuerzos y sacrificios finalmente se logró organizar los primeros juegos bolivarianos en Colombia, en la ciudad de Bogotá como parte de los festejos del cuarto centenario de su fundación.

Dos años más tarde se fundó oficialmente la Organización Deportiva Bolivariana (Odebo) y tres años después, se aprobó que los juegos debieran realizarse cada cuatro años alternando las sedes.

El 20 de junio del año 2013, la ciudad de Santa Marta D.T.C.H. fue escogida por el Comité Olímpico Colombiano, como la ciudad con la cual Colombia aspiraría a obtener la sede de los XVIII Juegos Bolivarianos, que se celebrarán en el 2017. Candidatura que tuvo un sólido respaldo por la existencia del Plan Maestro del Quinto Centenario, enmarcado en la ley de distritos 1671 del 2013, que entrega una serie de prerrogativas a la ciudad que le permiten prepararse para la celebración de los quinientos años de fundada, de forma que en el 2015 sea una ciudad líder en el Caribe colombiano. Otras ciudades aspirantes del país fueron Tunja (con Duitama, Paipa y Sogamoso), Pereira, Manizales y Cúcuta (con villa del Rosario y los Patios).

El 7 de noviembre el alcalde de la ciudad de Santa Marta Carlos Eduardo Caicedo Omar, estuvo en el Comité Olímpico Colombiano (COC), presentando ante los medios de comunicación nacionales la candidatura de la ciudad.

Durante todo este proceso la capital del Magdalena se preparaba para recibir la llama bolivariana, la cual enorgulleció a todos los samarios, puesto que tenían la posibilidad de ser la ciudad sede. En la mañana del 9 de noviembre todos se preparaban para recibir la antorcha desde las 7:00 a.m., las calles brillaban con banderas de la ciudad y de Colombia, pero a su vez un trancón se formaba, puesto que las calles estaban tapadas porque la llama estaba recorriendo los primeros 19.5 kilómetros, los cuales daban hasta llegar a la quinta de San Pedro Alejandrino, donde se realizarían los actos representativos de la entrega de llaves de la ciudad a los ilustres visitantes; los cuales se mostraron muy satisfechos.

El recorrido continuó cuando el atardecer se asomaba, las diferentes ligas se prepararon para seguir el recorrido el cual concluía en el Parque Simón Bolívar. El fuego Bolivariano ingreso al Parque Bolívar lugar donde se encendió el pebetero, y donde se llevaron a cabo diferentes muestras folclóricas.

Fue así como posteriormente el pasado 15 de noviembre 2014 fue la ciudad de Santa Marta oficialmente declarada como la sede de los Juegos Bolivarianos 2017.  Por decisión unánime por la Odebo en la asamblea general ordinaria en la misma fecha en la ciudad de Trujillo, Perú. La inversión estará a cargo del departamento y el distrito con el 60% y el 40% le corresponde a la nación.

El propósito de este proyecto es que todas las personas dejen el pesimismo a un lado y se conviertan en personas emprendedoras; las cuales  van a poder tener la posibilidad de crecer y proyectarse para un futuro mejor. Este evento le permitirá a los samarios mostrarse a nivel nacional e internacional.

Los juegos Bolivarianos significan una gran oportunidad para cambiar la cara de Santa Marta frente a eventos deportivos como este, el  Alcalde ha logrado dar un gran paso, que es la aceptación de este proyecto que se llevará a cabo en la ciudad.  La presidente de la liga de Karate Do Marvi Caicedo: piensa que es un legado que dejará el alcalde Carlos Caicedo para el próximo alcalde, que tiene el deber de dar un buen desempeño.

Los juegos Bolivarianos le facilitaran a la Perla de América el crecimiento en muchos aspectos tanto en infraestructura, cultura, turismo y deporte, permitiéndole a la ciudad de Santa Marta para el 2017 que cuente con escenarios deportivos de ligas mayores, lo cual impulsará al crecimiento de los deportistas locales y nacionales, quién por mucho tiempo han tenido que estar entrenando en lugares en malas condiciones, pero esto no ha sido obstáculo para los deportistas.

El turismo se verá beneficiado lo cual también ha sido de importancia hacer un proyecto, el cual  corresponde a arreglar las principales vías de la ciudad y por su puesto la infraestructura de los hoteles, que estarán dispuestos a recibir a todos los visitantes, deportistas y demás. La ciudad espera cumplir con todas las expectativas de sus visitantes y sobresalir a nivel nacional e internacional con este gran evento.

Beneficios deportivos y culturales

Hideraldo Espinosa Viloria, Director de Cultura y Deportes del distrito de Santa Marta, fue entrevistado el 3 de febrero del 2014, con el objetivo de corroborar con información veraz y concisa acerca del aprovechamiento cultural y deportivo samario.

Laudy Pérez: ¿Qué son los Juegos Bolivarianos para Santa Marta?

Hideraldo Espinosa: Los Juegos Bolivarianos son una apuesta del señor Alcalde para el desarrollo de la ciudad, porque más que cualquier otra cosa, esto es un beneficio para todos los samarios, ya que la candidatura siempre está enfocada en países y ciudades con gran desarrollo deportivo. Lo que se busca esencialmente, es que los Juegos sean la herramienta para apuntar a la ciudad hacia competencias de mayor nivel.

Los Juegos Bolivarianos son de ciclo olímpico, debido a que no puede haber un deportista que vaya a unas olimpiadas si no ha pasado por unos Juegos Bolivarianos; esto hace parte del proceso. Por esa razón, competirán deportistas de la cuenca Bolivariana y países invitados.

Santa Marta como sede de los Juegos Bolivarianos aspira traer 4000 mil deportistas y, tener una gran sede deportiva para que albergue no solo a deportistas, sino que también a los visitantes. Además de los mejores deportistas que puede tener el país, es decir, jugadores nacionales.

Acerca del proceso para que Santa Marta se convirtiera en la sede de los Juegos Bolivarianos…

La planeación de los Juegos Bolivarianos comienza en marzo de 2012, encabezados por el señor alcalde Carlos Caicedo y un equipo de trabajo que ya se conformó.

Los primero que se logró hacer fue aplicar a Santa Marta como Ciudad candidata a nivel nacional; este puesto que disputó con ciudades como Pereira, Manizales, Cúcuta, Armenia, Boyacá. Después de dicho proceso, Santa Marta se convirtió  como imagen representativa del país, y luego, disputó su candidatura con Venezuela, Ciudad Bolívar, para ser la sede de los Juegos a nivel internacional. Finalmente, Santa Marta es seleccionada en Trujillo, Perú, el 15 de noviembre del 2013.

¿Cómo está conformado el grupo de trabajo dedicado a la planeación de los Juegos Bolivarianos?

1.    Comité Olímpico Colombiano.
2.    Instituto Colombiano del Deporte (Coldeportes).
3.    Presidencia de la Republica de Colombia.
4.    El alcalde Carlos Eduardo Caicedo; dirige todo la organización.
5.     La Dirección de Cultura y Deporte; con un aspecto cultural y deportivo.
6.    Las secretarias del Distrito de Santa Marta; secretaría de Salud encargada de verificar que la ciudad si este capacitada con clínicas y servicio médicos entre otros, secretaría de Educación en el tema de los voluntarios, secretaria de Turismo con la verificación hotelera entre otras cosas, movilidad nacional que es con el departamento de Tránsito.


¿Cuáles escenarios serán elegidos para la remodelación?


Los escenarios van a estar en la villa bolivariana, la zona de expansión metropolitana, que está ubicada en el sector del Bureche. Hay 30 hectáreas disponibles para la construcción del estadio de fútbol, el complejo acuático, complejos de tenis de raqueta, el estadio de atletismo, coliseo mayor, coliseo menor y, una sede habitacional para los deportistas que lleguen a la ciudad. Después de los Juegos, la sede habitacional quedará convertida en casas de interés social para estratos 3-4.

Los antiguos escenarios deportivos de la villa olímpica se utilizarán como escenarios para la masificación deportiva de la ciudad. El estadio Eduardo Santos será remodelado y, al finalizar los Juegos Bolivarianos se transformará en un centro de convenciones que albergará deportes de combate en la parte de arriba y tenis de mesa.

¿Qué papel juegan las diferentes ligas deportivas de la ciudad? 

En general, el papel de ellas es masificar el deporte en la ciudad y, por supuesto, es un anhelo ver a otros deportistas nacer, deportistas que quizás puedan, en un futuro cercano, hacer selección en Colombia, por sus habilidades competentes para la buena representación del país en los Juegos Bolivarianos durante el año 2017.

¿Cómo se proyecta Santa Marta después de los Juegos Bolivarianos XVIII?

Inicialmente lo que buscamos es proyectar una ciudad deportiva, ligada a la playa, fortaleciendo el fútbol playa, voley playa, el kayak, entre otros; y a su vez, magnificar a los deportes tradicionales, algo que desde ya está en desarrollo. El Alcalde ya entregó un proyecto de escuelas populares del deporte, el cual consiste en llevar entrenadores a los barrios vulnerables de Santa Marta y volver a la tradición del patinaje, el juego de cuerda, las “ula ula”. Los niños que lleguen a estas escuelas tendrán la oportunidad de entrenar sin ningún costo.

¿Cuál es la estrategia para la conservación de los escenarios deportivos?

El proyecto de inversión tiene unas pólizas de mantenimientos. Los escenarios no van a ser gigantes, pues el interés está en tener escenarios de calidad y no de cantidad, por ejemplo, un estadio para 30.000 mil personas, cuyo mantenimiento sea muy factible.

Lo importante de los Juegos no es solo a nivel deportivo, sino también al desarrollo de la ciudad. Las ciudades grandes y a nivel mundial, lo primero que hacen es desarrollar las vías y traer nuevos escenarios deportivos, lo cual genera un crecimiento de los espacios donde las personas comparten y convivencia, añadiendo el factor de credibilidad para los visitantes.

Tener una ciudad deportiva no solo te hace más turístico en cuanto a sentido deportivo se refiere, sino que al igual, crea un estiramiento en el interés de turistas sobre Santa Marta. Una de las razones, radica en que es la primera vez en la historia de la ciudad que se postula a un evento de mayor talla, a nivel internacional.

Esto es la apertura para hacer nuevos eventos de carácter internacional, porque si hacemos unos Juegos Bolivarianos, podemos hacer unos Panamericanos, si hacemos unos Panamericanos, podemos hacer unos Sudamericanos, si hacemos unos Sudamericanos, podemos hacer eventos mundiales para cada disciplina deportiva, porque poco a poco se consolidarán los escenarios pertinentes.

¿De qué le sirve a un taxista que lleguen los Juegos Bolivarianos a la ciudad?

Pues es más fuente de empleo, ya que no solo van a tener a las personas locales, sino que también a los visitantes nacionales e internacionales, deportistas y demás personas que se movilizarán por cada rincón de la urbe.

Las personas no han entendido la importancia de tener un evento internacional  en una ciudad de provincia. Más allá de hacer el evento, nos interesa diseñar una imagen culta; no como una tierra de paramilitares, de corruptos, no como una tierra de la poca esperanza, nos interesa es que nos vean como la ciudad de donde sale un Radamel Falcao, un ‘Pibe’ Valderrama, un Carlos Vives, una región donde nace un García Márquez, y por supuesto, es de mucho interés que el samario entienda que estamos hechos para cosas buenas, que nuestra vista no puede llegar solo hasta el morro, porque después del morro hay una civilización que todos los samarios debemos conquistar.

Atletas

El ex participante del reconocido programa de televisión el Desafío y atleta samario desde el año 2003, Martín Suarez Mazenett, considera que los futuros Juegos Bolivarianos proyectan a la ciudad a convertirse en un sitio mejor y, por supuesto, más desarrollado.  

Su vinculación ha sido por ser atleta y siempre ha estado de lleno en todo el tema del deporte, además de todo esto, es amigo del vicepresidente del Comité Olímpico Colombiano, Ciro Solano. El proyecto de los Juegos Bolivarianos, en palabras de Martín, se ha ido gestando desde el año 2009 aproximadamente cuando surgió como una idea imprevista, por parte de algunos personajes, entre ellos, el profesor Alfonso Vitola y un grupo de personas interesados en esto, también llamado un sueño.

El alcalde Carlos Caicedo Omar se encargó de materializar este ideal como lo conocemos hoy en día. La vinculación de Martín Suarez ha sido permanente y prueba de ello, es que fue él quien portó la llama Bolivariana desde su llegada hasta su punto de partida, la cual recorrió más de 10 kilómetros por toda la ciudad atravesando vías principales, como la Troncal del Caribe y la Avenida de El Libertador.

La realización de los Juegos Bolivarianos en Santa Marta es la oportunidad de cambiar el aspecto de esta maravillosa ciudad, “la ciudad dos veces santa”. La Santa Marta que conocemos ahora, para el  2017, ya no será la misma. La ciudad que se proyecta en unos 10 a 14 meses será totalmente diferente, según piensa Suárez, las calles también que se conocen ahora no serán las mismas, el transporte público será modernizado, los paraderos, las esquinas, los bares, los restaurantes, el trato de las personas darán un giro de 360 grados.

La esquina mágica del Caribe colombiano se visualiza como una ciudad deportiva, que contará con 11 escenarios para juegos, habrá un sistema de transporte público totalmente nuevo, quienes estarán dispuestos a llevar a todas las personas a los diferentes escenarios. En Taganga se creará el espacio de los juegos náuticos (una Marina Náutica Deportiva). Por ello, la Taganga que conocemos ahora, transformará en unos años, según comentó el atleta samario.

Por consiguiente, Santa Marta tiene cinco grandes retos con los Juegos Bolivarianos: El primero, es la creación de la Villa Olímpica, que luego sería dispuesta como vivienda particular. El segundo, es la proyección de ciudad a partir de los Juegos. La tercera, es la recuperación y construcción de los escenarios deportivos, que lleva a la cuarta, que es la inspiración para la juventud samaria; y la quinta, que es la transformación de los códigos cívicos de la ciudad. 

El distrito tendrá una transformación grande y visible, lo que espera es que todos los samarios crean en este proyecto, pero en especial sean conscientes de todo el desarrollo que va a tener la urbe, puesto que el cambio que viene forjándose en Santa Marta será muy duro para las personas que no están acostumbradas a este tipo de inversión o a su vez no les gusta el deporte. “Estas son cosas que deben de pasar para que la ciudad pueda tener progreso”, dijo Martín Suarez.

Resulta imperante que la ciudad salga del estancamiento, de ese punto de subdesarrollo del cual se tiene que ser una ciudad líder y desarrollada. La meta es ser la metrópolis de la Región Caribe.

En cuanto al desempeño del alcalde Carlos Caicedo, no ha presentado diseños para un nuevo estadio de Santa Marta y puede perder la sede, esto lo afirmó Andrés Botero, director nacional de Coldeportes el pasado 17 de febrero.

Por tanto, actualmente todos los samarios tienen los ojos puestos en el desarrollo de la planeación de los Juegos Bolivarianos, y es por eso que cuando escuchan comentarios negativos sobre la ejecución de dichos juegos, la ciudad tiembla y empiezan los malos entendidos.

Ante esta situación, Martín Suarez agregó: “Estos comentarios del Director de Coldeporte son totalmente falsos, porque la sede la escogió la Obedo en la reunión de los países bolivarianos, debido a que son ellos los que escogen quién es la ciudad candidata para los Juegos Bolivarianos y donde se llevarán a cabo;  Ellos escogieron a Santa Marta y, por ende, la ciudad tiene que ser la sede porque ya fue escogida por la Obedo y son ellos los que tienen la última palabra, no el Director Nacional de Coldeporte”.

Martín Suarez comenta también: “Los inconvenientes que hay es de presupuesto,  debido a que ellos dicen que el Distrito de Santa Marta tiene que poner 10.000 millones para el estadio y ellos colocarían 20.000 millones. Es ante esto que el Alcalde dice que no, porque es un evento que va a ser nacional, que va a representar a Colombia y la alcaldía no tendría que colocar un solo centavo porque es un evento que será pagado por el Gobierno Nacional”.

De igual modo añadió: “El presidente Juan Manuel Santos, delante de 12.000 mil personas en la Plaza Bolívar dijo que: Santa Marta sería la mejor sede en la historia de los Juegos Bolivarianos, porque él iba a pagar cada centavo, poner cada ladrillo para cada  escenario y, él siendo la máxima autoridad, no creo que vaya a quedar de embustero (risas)… Solo porque el Director de Coldeporte diga que no se van a realizar  los juegos”.

La perla de América se proyecta después de los Juegos Bolivarianos como la sede de alto rendimiento deportivo del Caribe, donde muchos países Latinoamericanos se van a acercar a Santa Marta para pedir asesorías de entrenamiento deportivo, sobretodo, enfocados en sus deportistas. 


Finalmente Martín Suárez argumenta: “esto puede ser posible porque los samarios tenemos la fortuna de vivir una ciudad de clima seco y todo el año se puede entrenar, y esto favorece mucho a los deportistas que viven en altura o en climas muy frío, entonces muchos deportistas vendrían hacer sus entrenamientos. Solo le haría falta a Santa Marta un centro médico deportivo para que esté completo toda la estructura”.