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martes, 25 de marzo de 2014

El verdadero significado de los disfraces de carnaval

El verdadero significado de los disfraces de carnaval
Por: Ana Latorre

El carnaval es la fiesta más importante de la Región Caribe,  llena de alegría, tradición, historia y disfraces coloridos. Esto es gracias a las personas que pasan noches sin dormir  para que los espectadores de  los diferentes eventos de estas fiestas tengan el gusto de ver hermosos vestuarios llenos de lentejuelas, plumas y mucho brillo.                                    

Comprar o alquilar algunos de estos disfraces es costoso, debido a las telas que son utilizadas para confeccionarlo, así mismo las lentejuelas, plumas, aplicaciones, tocados y accesorios que son utilizados para hacer aún más hermosos los vestuarios de las distintas danzas que caracteriza al carnaval.  

Ruby Peña, diseñadora de vestidos de carnaval afirma que “hoy somos testigos que los disfraces no son los mismo que en la época de nuestros abuelos, actualmente se caracterizan por ser de fantasía, mas no de tradición, lo que ha causado la pérdida de nuestro folclore. Así mismo no tenemos sentido de pertenencia por nuestras raíces culturales,  debido que son muy pocos los niños que tiene conocimiento del significado de los vestuarios de las danzas de carnaval, de igual forma tampoco saben el esfuerzo de las personas que realizan estos vestidos”.                                                           

Aún no se ha perdido del todo la costumbre de usar disfraces tradicionales, a decir verdad, fueron las reinas, reyes infantiles y Rey Momo del carnaval los que impusieron la moda de usar vestidos característicos de la fiesta llenos de brillo.

Rafael Vanegas Mejía conocido como “El Corpas”, quien fue el primer rey momo del barrio Pescaíto, en el marco de los carnavales del año 2007, tiene seis disfraces alegóricos a las fiestas diseñados y confeccionados por Roger Roy.                                                                        

Rafael Vanegas Mejía afirma que “como buen carnavalero los disfraces le dan vida, popularidad, reconocimiento, debido a que no son iguales a los vestuarios tradicionales estos son diferentes, son de fantasía”.                     

Así mismo, hay diseñadoras que solo se dedican a confeccionar los vestuarios de los niños, como es el caso de la propietaria del Almacén Casa Glamel, quien ha diseñado muy pocos disfraces de fantasía carnavaleara, los cuales los vende o alquila para actividades lúdicas de los colegios privados de la ciudad.                                                                       

Dejando de lado los disfraces de fantasía del carnaval, también están los tradicionales, los que sin lentejuelas, aplicaciones y tocados brillan con luz propia, puesto que ellos son los que identifican danzas folclóricas de la región Caribe, en estos vestuarios está nuestra verdadera identidad cultural.

Estos diseños no necesitan de un modelo exclusivo, pues es el mismo modelo del vestuario para una danza en específico, de igual forma tampoco para confeccionarlo se utilizan telas costosas ni de hilos especiales, por lo tanto  se puede adquirir por medio de un precio no tan alto.                             

Este es el trabajo de muchas mujeres, confeccionar los disfraces tradicionales y así venderlos o alquilarlos, como es el caso de Nicolasa Charris de la Rosa, una mujer de voz apagada, pero de una alegría incomparable. Su rostro está lleno de arrugas adornadas por su hermosa sonrisa, es propietaria del almacén Nico, donde alquila todo tipo de disfraces de carnaval.

Tiene un sin número de disfraces, para todo tipo de persona, hombres, mujeres, niños, altos, bajos, delgados, gordos, así mismo  para todas las ocasión, a un precio accesible, aproximadamente el alquiler de los vestuarios está entre veinticinco mil pesos y treinta mil pesos.                       

A decir verdad, cada disfraz está evaluado aproximadamente entre sesenta a noventa mil pesos debido a su confección, telas y diseño, de igual forma, en la época de carnavales, constantemente  Nicolasa compra disfraces nuevos, puesto que cada año son más las personas que van a su negocios a alquilar vestuarios de danza tradicional.                        


Tiene quince años de estar trabajando en este negocio, labora con su hija que es sorda-muda y su único nieto. En su juventud se ganó la vida siendo aseadora de oficinas, así mismo es una más de las colombianas que espera con muchas ansias tener la posibilidad de contar con una pensión.

lunes, 24 de febrero de 2014

El Caimán, la verdadera identidad cienaguera

Riqueza cultural de Ciénaga

El Caimán, la verdadera identidad cienaguera
por Ana Latorre A.

Muchas versiones de lo que sucedió aquel 20 de enero, pero una sola  tradición  que hoy es ejemplo vivo del folclore de la Región Caribe.

Ciénaga, aquel lugar donde frecuentemente el sol, el mar, el cielo y la arena se conjugan de la mejor manera posible, es el escenario de una de las más importantes fiestas del Caribe Colombiano, el Festival del Caimán Cienaguero.

El Edén Terrenal, tiene una incalculable riqueza cultural, arquitectónica e histórica, puesto que sus salitrosas calles fueron testigos de hechos que marcaron la historia de Colombia.

El Festival Nacional del Caimán Cienaguero, es una de las festividades más importantes de la Región Caribe y de Colombia, que es celebrada del 17 al 20 de enero, además con esta alegre fiesta comienzan la temporada del Pre-Carnaval y carnavales.

Carnavales que identifican al Caribe Colombiano que son celebrados  principalmente en Barranquilla, pero  es en Ciénaga, donde se comienza a festejar todas y cada una de estas tradiciones, que con el pasar de los años han cobrado importancia, logrando imponerse en el folclore colombiano.

Ciénaga antes era el escenario donde se celebraban los carnavales de la Región Caribe, pero hace muchos años esto dejó de ser así, puesto que la falta de crecimiento económico, los problemas socio-políticos e inseguridad, causó que la mayoría de las personas se desplazaran a Barranquilla a celebrar estas fiestas, esto afirma el historiador Delfín Sierra Tejada.

Lo único que nos identifica es El Caimán Cienaguero, un legado cultural que está envuelto de alegría, folclore, además, son muchas las historias que cuentan nuestros ancestros acerca de estas fiestas, pero lo más importante es que cada año, son los cienagueros o las personas de afuera las que no dejan morir la tradición.

Cada año son más los grupos folclóricos que se atreven a bailar en las calles salitrosas la danza del caimán, aunque nunca se ha cambiado la coreografía, y la música, los cienagueros se enorgullecen de su legado cultural, recordándolo y así brindándole un homenaje aquella niña Tomasita Bojato, que fue devorada por un caimán, mientras su madre lavada ropa, esta es una de las tantas versiones que existen alrededor de la trágica muerte de la pequeña Tomasa.

La Danza del Caimán

Es necesario conocer el contenido de esta leyenda que tiene un gran valor e importancia folclórica y  tradicional, para así reafirmar nuestra identidad cultural: 

"Hoy día de San Sebastián
Cumple años Tomasita
Este maldito caimán
Se ha comido a mi hijita”.
“Ay mijita linda
¿Dónde está tu hermana?”
“El caimán se la llevó
El caimán se la comió”.

Así es como se comienza a bailar la danza del caimán, es el verso inicial, de un derroche de alegría, folclore, acompañado de bailarines que danzan en círculos o parejas, los cuales se ubican alrededor de un caimán que esta echo de caña de azúcar, alambre y periódico, simbolizando así aquel animal que  devoró a Tomasita.

Las mujeres se caracterizan por su vestuario, una blusa tradicional  que resalta su sensualidad, acompañada de una falda larga que sobresale por las enaguas, con las que demuestra su sensual movimiento de cadera y coqueteo a los hombres, así mismo ellos, los hombres simbolizan la figura del pescador que buscó incansablemente a Tomasa, recordando el padre de la pequeña quien se vengó definitivamente del animal que acabó con la inocente criatura, de esta forma recrean la historia que es la identidad cultural de Ciénaga.

El verdadero secreto de la danza son los versos que recitan los hombres, en los cuales en la mayoría de las ocasiones saludan o le recuerdan algún hecho memorable en Ciénaga.

Además, la música juega un papel fundamental en la danza del Caimán, los instrumentos que se utilizan para ambientar y dramatizar la tragedia son: la tambora, el tambor macho y hembra, el repicador,  el guache, caña de millo, sin olvidar que algunas veces es muy difícil conseguir este último instrumento musical, por lo cual es remplazado por el acordeón o el clarinete.

Versiones de lo que pasó aquel 20 de enero

Darío Torregrosa hace muchos años recreó la historia de la trágica muerte de Tomasita, afirmando que:

“En una humilde casita de bareque y techo pajizo vivía el pescador Migel Bojato, su mujer Ana Carmela Urieles y su pequeña hija Tomasita. Un veinte de enero día de San Sebastián y cumpleaños de Tomasita, el pescador Bojato hizo una parranda para celebrar una años más de vida de su hijita, por la tarde de ese día la madre salió con la pequeña hacia el Puerto de Las Mercedes, atracaderos de los buques fluviales y que era el mercado común para comprar la vitualla (yuca, plátano, guineo); en un descuido la niña se fue al agua. Pescadores  y buceadores buscaron por todo el caño para regresar con la fatal noticia.

La niña había desaparecido. Dice la leyenda que un caimán se la comió. El pescador Bojato con lágrimas en los ojos recibió la noticia y acabó con la parranda.

Es creencia de los barrios humildes de Ciénaga que cuando un niño muere por ser inocente va al cielo a formar parte de los ángeles de Dios y así como hay pena, llanto y tragedia, también hay regocijo y fiesta. A la segunda noche de velorio se llevó tamborito macho y hembra, tambora, guache, guacharaca y caña de millo y así nació el Caimán con aire de danza”

Influencias de la danza del Caimán en el Carnaval de Barranquilla

“En medio de teatro y versos, el baile avanza y desde el Magdalena llega al carnaval de Barranquilla”, Alberto Arias así relata la influencia de la tradición cienaguera en la fiesta más importante de Colombia.

La llegada de la danza del Caimán al Carnaval de Barranquilla, ha causado que muchas personas confundan la tradición, puesto que el Departamento del Magdalena ha visto nacer dos historias muy diferentes alrededor del Caimán.

Alberto Arias, unos de los principales gestores de la danza del Caimán, coreógrafo y precursor de las fundaciones folclóricas de Ciénaga,  luchador incansable de la tradición, argumenta que “No se deben confundir la danza del Caimán Cienaguero con la leyenda del Hombre Caimán de Plato, son historias diferentes”. Puesto que el Caimán Cienaguero, es la identidad cultural del Edén Terrenal.

El Caimán antes era un juego de niños, que con el tiempo llegó a posicionarse como una danza, siendo así el símbolo cultural de Ciénaga, muchas historias nos cuenta que: los niños  jugaban con una caimán de alambre y papel, estos se encontraban cada tarde en el templete, así huyéndole al animal, para que a los pequeños no le sucediera lo mismo que a Tomasa.

El festival del Caimán Cienaguero, del Templete a la Tarima Digna Cabas

Ciénaga en la década de los 80, no contaba con una tarima para realizar el Festival Nacional del Caimán Cienaguero, por ello el concurso se celebraba en el Templete, lo cual causaba daños ecológicos en la Plaza del Centenario, debido a la cantidad de personas que participaban en el concurso que destruían los jardines, por esta razón las autoridades municipales de ese año, decidieron construir  un escenario para realizar  los caimanes y todos los eventos públicos. 

La tarima fue construida en el gobierno del  ex - alcalde Ali Fabián Campo López, en 1980, diez años después en 1990, gracias a una campaña de la emisora Delfín Stereo, que realizó a través del programa Senderos de Papel, el escenario comenzó a llevar el nombre Digna Cabás.

Digna Cabás Henríquez, una negra de raíces jamaiquinas, descendiente martiniqueña, su madre fue una esclava africana y su padre era de las Islas del Caribe, Digna fue una mujer amante al carnaval, una gran bailadora de cumbia y guacherna, desfile que ella misma organizaba los cuales alegraban las calles de Ciénaga en la época de pre – carnavales, pero “Digna Cabás no fue bailadora de Caimán” afirma el historiador Delfín Sierra, puesto que no se conocen comparsas de caimanes que haya organizado la reconocida mujer del folclor.   

¿Los colombianos y personas del mundo  tienen conocimiento de la celebración del Festival Nacional del Caimán Cienaguero?

La tradición del caimán cienaguero no es tan conocida en Colombia ni en el mundo, debido a que las autoridades del municipio no dan a conocer nuestra cultura, en la versión 51 del festival, una de las integrantes del jurado calificador, la socióloga Mirta Vuelva, propuso que: “llevar la historia, la tradición del Caimán a  los colegios, para que así los niños conozcan el verdadero significado de la leyenda”

Las autoridades municipales deben  organizar campañas para dar a conocer la tradición del caimán cienaguero, para así no dejar morir nuestra cultura, la emisora Delfín Stereo, a través de su noticiero presencia periodística, en el marco del Festival, propuso:

“Crear la escuela de acordeoneros Miguel Rebollo, pero en la franja infantil, educando a los niños para que ellos trasmitan la tradición y aprendan a tocar la música del caimán, así mismo enseñarles a tocar  la flauta transversa, el clarinete, la caña de millo, el tambor, la tambora, el guache, que son instrumentos que acompañan al Caimán.”

Por otro lado, hoy las autoridades municipales de Ciénaga, están dejando morir al Festival de Caimán Cienaguero, debido a  que cada año son menos las danzas que participan en el concurso.

Entre 5.000 a 7.000 personas visitan a Ciénaga en el marco del Festival del Caimán Cienguero, pero la mayoría de estos solo lo hace por los espectáculos musicales de artistas nacionales e internacionales, más no por danzar el caimán.